El regreso al futuro de La Palabra Pintada/Marcelino Cuevas
lunes 29 de diciembre de 2008
Y ESTO ES TODO AMIGOS.
El regreso al futuro de La Palabra Pintada/Marcelino Cuevas
domingo 21 de diciembre de 2008
Presentación del catálogo
Felicidades y gracias a todos: escueladepercusionesdeleón no hace más que aquello que el talento y la bonhomía de los compañeros y valedores le permite hacer: de todos ellos es el mérito y la responsabilidad de este éxito. En ningún caso nuestros.
miércoles 12 de noviembre de 2008
La Palabra Pintada en Artefaim 2008 y en Ponferrada
Esperamos veros a todos allí.
Así mismo estaremos en Ponferrada del diez al vientisiete de febrero/2009 en la sala de exposiciones de la universidad.
domingo 27 de julio de 2008
La palabra Pintada; Ilustradores e Ilustraciones
Total que en la citada sala, en reunión tumultuosa y dándonos codazos por los canapés seremos alguno más que las izas y rabizos (esto de la ilustración da pá mal vivir) de las calles. En conjunto y sin orden ni concierto, treinta y nueve ilustradores: Lo mejor de León y parte del extranjero somos, en esta ocasión y sin mejorar lo ausente: Manuel Jular, Amancio González, Bruno R. Armesto, Manolo Sierra, Félix de Agüero, Raquel Roldán, Luis F. Sanz, Noé Bermejo, Jonathan Notario, Mikbaro, Javier Zabala, Karlos Viuda, Diego Blanco, Toño Benavides, Gonzalez Macias, Blanca Amores, Noelia Oblanca, Silvia Prada, Gregori Saavedra, T. Mori, Manuel Gil, Máximo Tuja, Maria Luisa Torcida, Pablo Garcia, Modesto Llamas Gil, Alejandro Terán, Salvador Armesto Núñez, Miquel Fuster, Jorge Barrientos, Enrique Lorenzana,Juan Carlos Mestre, Elena Iglesias, Fernando Ampudia, Ana Rodriguez, Juan Darien, Lolo, Carmen García y Graciela Fernández; siendo los autores de los textos serios Carlos Trigueros, Marcelino Cuevas y un servidor. El promotor no inmobiliario de esta feria de las realidades es mi alter ego colectivo o multipolar, escueladepercusionesdeleón, cuyo banal curriculum nos ahorraremos. Se habrán dado cuenta uds. del inhabitual formato y sentido de lectura del catálogo que tienen entre manos, cuyo principal objeto, sentido o justificación no es otro que dar la nota y llamar la atención con el pobre pretexto de homenajear al manga, por un poner, y/o evitarnos, de paso, la censura y maldición de los ulemas; y hacer evidente (aún más si cabe) que el mundo de la ilustración es comunicación universal, ommipresente, necesaria, lúcida y antidogmática y arbitraria¿Hay quién de mas? Pasen y vean.
Texto de Carlos Trigueros/Lo que aquí (se) importa es la imagen.
Texto de Marcelino Cuevas/ Lo relacional entendido como una de las ¿bellas? artes.
domingo 4 de mayo de 2008
Pablo García/Coronel
http://www.pabloga.com, la participación de Pablo Garcia es una cortesía de la galeria cubo azul
Frente al auditoriojueves 1 de mayo de 2008
Dedicatoria:
a mi tío y ya feliz abuelo, Antonio Núñez Tirado. A Alicia Armesto, Bruno y Alex R. Armesto, Carmela A. Armesto. A mis primos Antonio Núnez Pardo y Olga Piquero, felices y recientes padres de mis sobrinas Elena y Sara Núñez Piquero A mis abuelos Carmen y Salvador, a mi tias Marise y Maruja, que ya no están. A Eduardo y Belén y a toda mi familia. A mis amigos Luis F. Sanz, Diego Blanco, Juanjo Acebo, Eduardo G. Puras, Marcelino Cuevas, Jesús M. Ferrajón, María Duncan, Jesús RR, Juanjo Ordás, Julio, Victoria, Luis Artigue y Elena Ballesteros, Gonzalo Martínez y Gisela Scollo, Andrea Maestrutti, Santi de los Pelayos, Vicente/Cosmos y Jorge/Velarde.
A mi equipo médico habitual: Dr. Carro, Dra. Cabaneiro y Dra. García-Gut, Marisa, Paquita y Tere.
Y, como no, a todos los que confiaron y partiparon generosamente en mis iniciativas:
Logical, Juárez y Palmero, Òscar de Paz, Enrique Linaza, Eduardo G. Puras, Miguel Escanciano, Miguel Ángel Martín, Juan Rafael, Santos Javier, el extinto colectivo El Grumo, Ana Cristina Martínez, Ernesto Rodera, Rafael Casas, Antonio Segura, Alberto García Alix, Alberto Nogal, Carlos Cuenllas, Ramón Villa, Nonia Villa, Rafael Anel, Begoña Pérez Rivero, Santos Javier, Carlos Cuenllas, Jesús León, Marcelino Cuevas, Miguel Fuertes, Ángel Franganillo, Jorge Quijano, Javier Largen, Patricia Magadán, Isidro Tascón, Patricia Ramos, Daniel Verbis, Veghona Rodríguez, Manuel Jular, Amancio González, Bruno R. Armesto, Manolo Sierra, Félix de Agüero , Raquel Roldán, Luis F. Sanz, Noé Bermejo, Jonathan Notario, Mik Baro, Javier Zabala, Karlos Viuda, Diego Blanco, Toño Benavides, Gonzalez Macias, Blanca Amores, Noelia Oblanca, Silvia Prada, Gregori Saavedra, T. Mori, Manuel Gil, Máximo Tuja, Maria Luisa Torcida, Pablo García, Modesto Llamas Gil, Alejandro Terán, Miquel Fuster, Jorge Barrientos, Enrique Lorenzana, Juan Carlos Mestre, Elena Iglesias, Fernando Ampudia, Ana R. Macias, Juan Darien, Lolo, Carmen García y Graciela Fernández
También a todo el personal del ILC y de la Fundación Leer León.
A todos ellos, nuevamente, gracias por todo.
Salvador Armesto Núñez/escueladepercusionesdeleón
LO RELACIONAL ENTENDIDO COMO UNA DE LAS (¿BELLAS?) ARTES.
Breve historia de escueladepercusionesdeleón
O, quizás, no tan breve, ya que este colectivo imaginario lleva desarrollando sus propuestas desde el año 1999, año finisecular en el que inició su andadura con los primeros carteles de la ya mítica acción “repercusiones”, en la que participaron numerosos creadores del territorio de la plástica, vinculados entre sí por el hecho de ser o vivir en León, con un leif motiv común a todos las obras: la vibración, física, sentimental, cromática, entendida e interpretada desde la singularidad del artista invitado. Todos los carteles tenían además un lema en común que unificaba los diversos contenidos, estructurando así la serie en su conjunto y dotándola de una cohesión interna. El conjunto de obras, algunas de las cuales pudieron ser editadas en el formato físico previsto de cartel gracias al patrocinio privado (Bahu, Logical Estudio Creativo, Tráfico de Arte, el extinto Centro Coreográfico de León, Imprenta Moderna, Bar Los Pelayos) se reunió finalmente en una exposición en la Casa de las Carnicerías en setiembre del 2002. Los participantes en esta primera acción gráfica fueron: Logical, Alejandro Terán, Juárez y Palmero, Òscar de Paz, Enrique Linaza, Eduardo G. Puras, Miguel Escanciano, Miguel Ángel Martín, Fernando Ampudia, Juan Rafael, Santos Javier, el extinto colectivo El Grumo, Ana Cristina Martínez, Ernesto Rodera, Rafael Casas, Antonio Segura, Ramón Villa, Alberto García Alix, Karlos Viuda, Alberto Nogal, Carlos Cuenllas, Amancio González, Luis F. Sanz, Pablo García y el propio Salvador Armesto Núñez.
La siguiente acción colectiva y pública se denomino Artemóvil y consistió en que cierto número de artistas leoneses realizarán una intervención plástica sobre un lateral de ocho autobuses de las líneas urbanas de León, realizada en dos turnos en la Plaza de las Palomas. Los autobuses así ornamentados circularon durante un día por sus líneas habituales. Esta acción tuvo una positiva respuesta ciudadana y en ella participaron: Ramón Villa, Nonia Villa, Karlos Viuda, Alberto Nogal, Miguel Escanciano, Lolo, Rafael Casas, Carlos Cuenllas, Rafael Anel, Begoña Pérez Rivero, Santos Javier, Juan Rafael y Salvador Armesto. Fue una acción efímera pero que tuvo su impacto en la ciudadanía que por un par de días pudo disfrutar tanto de los artistas realizando su obra en público como
del resultado pictórico expuesto en los autobuses mientras circularon, por un breve día, integrados en sus líneas habituales. La Concejalía de Transporte patrocinó esta acción con motivo del Día sin Coches 2002.
En la semana santa del año 2005 tuvo lugar en sala (Palacio Don Gutierre) y en quince mupis de la ciudad de León la acción gráfica “2ViaCrucis”, una revisión iconográfica y contemporánea de la imaginería religiosa tradicionalmente asociada al tema de la pasión.
En ella participaron: Félix de Agüero, Salvador Armesto, Mikbaro, Rafael Casas, Carlos Cuenllas, Jesús León, Marcelino Cuevas, Luis F. Sanz, Ángel de Franganilllo, Miguel Fuertes, Amancio González, González Macias, Eduardo G. Puras, Elena Iglesias, Jorge Quijano, Javier Largen, Patricia Magadán, Ana Cristina Martínez, Jonathan Notario, Isidro Tascón, Alejandro Terán, Santos Javier, Patricia Ramos, Veghona Rodríguez, Raquel Roldán, Jesús RR, Esther Santás, Daniel Verbis y Ramón Villa y Nonia Villa. En alguna hemeroteca se podrá consultar el excelente artículo que David Rubio, “La Pasión de Treinta Artistas” publicó por esas fechas en La Crónica/El Mundo. Esta muestra fue financiada por la Concejalía de Cultura del Ayto. de León y el Instituto Leo nés de Cultura estando sin editar el catálogo correspondiente ya que el Ayuntamiento no cumplió con el compromiso monetario suscrito para el diseño, maquetación y edición del catálogo. Lamentable, pero cierto.
La acción gráfica/exposición colectiva, por una vez no temática ni limitada a León en participantes “La palabra pintada, Ilustradores e Ilustraciones”, cuenta con la participación de: Manuel Jular, Amancio González, Bruno R. Armesto, Manolo Sierra, Félix de Agüero, Raquel Roldán, Luis F. Sanz, Noé Bermejo, Jonathan Notario, Mik Baro, Javier Zabala, Karlos Viuda, Diego Blanco, Toño Benavides, Gonzalez Macias, Blanca Amores, Noelia Oblanca, Silvia Prada, Gre gori Saavedra, T. Mori, Manuel Gil, Máximo Tuja, Maria Luisa Torcida, Pablo García, Modesto Llamas Gil, Alejandro Terán, Miquel Fuster, Salvador Armesto Núñez, Jorge Barrientos, Enrique Lorenzana, Juan Carlos Mestre, Elena Iglesias, Fernando Ampudia, Ana Rodriguez, Juan Darien, Lolo, Carmen García y Graciela Fernández y cierra este ciclo, por ahora, de propuestas comunitarias, relacionales, abiertas, cuyo objeto y propósito no ha sido otro que establecer un vínculo relacional efectivo entre los artistas plásticos en ejercicio dentro del ámbito cultural leonés y entre estos y su entorno, la ciudad de León, planteamiento que ahora se trasgrede al no establecer limites geográficos entre los creadores.
Por esta razón la nómina de participantes en las diferentes acciones es amplia, no discriminatoria, versátil, de registros creativos perfectamente individualizados y cohesionados armónicamente dentro de sus respectivas secuencias.
Secuencias o acciones gráficas que se han caracterizado siempre por su vocación agorística, activa, usando los soportes publicitarios usuales como medio información, oferta no venal e información; exposición, desinhibida y gratuita: saliendo al encuentro del público, del espectador, no conduciéndole a un espacio cerrado, sino ofreciendo libremente, sin condicionantes, la obra de los artistas en la calle, en la red. Carteles, Mupis, espacios web específicos, sin desdeñar por ello el tradicional evento en sala, facilitan el encuentro, la relación personal entre artistas y obras, el interés y el conocimiento mutuo entre creadores y espectadores, aunque de forma casual, aleatoria, imprevista. Esta, sino otra, es la principal virtud de las empresas colectivas acometidas por escueladepercusionesdeleón. y siempre con propuestas gratificantes, sorprendentes, amenas, sin vocación ni espíritu lesivo aunque sin perder el pálpito trasgresor, irónico o mordaz de lo fortuito, de lo descreído y antidogmático; ni la voluntad de agitación cultural, de búsqueda de propuestas abiertas a la sorpresa. escueladepercusionesdeleón, alter ego o heterónimo colectivo del ilustrador y agitador cultural Salvador Armesto Núñez, sigue en la brecha presentando este catálogo documentalmente importante, con un elevado nivel de calidad y diversidad, que nos acerca a los muy menospreciados ilustradores con afán reivindicativo de sus personas y obras. Pese a quién pese, un buen trabajo. escueladepercusionesdeleón sigue en la brecha con su proyecto online: http://escueladepercusionesdeleon.blogspot.com. Iniciado en octubre del 2007, es un experimento que, aprovechando las funcionalidades gratuitas de la web 2.0, y la vuelta de tuerca que a la información tradicional ha supuesto este nuevo ámbito de libertad creativa y expresiva, usa las nuevas tecnologías de la información no sólo para informar, desde una óptica personal y muchas veces radical y burlona, sino también para compartir un
diario, personal y subjetivo donde analiza y registra el teatrillo cultural y artístico local y a sus actores, alejado de cortapisas y sumisiones y lejos de integrase en la tradicional dialéctica provinciana. Los directorios web de artes plásticas, música, poesía, instituciones culturales y blogsfera, aunque seguramente incompletos, son un recurso que amplía el conocimiento y la accesibilidad al panorama y contenidos online relacionados con la cultura leonesa, Digamos, como conclusión que este blog ha tenido un cierto impacto positivo en la blogsfera local.
Salvador Armesto Nuñez, de cuya obra individual no trataremos aquí ( aunque existe) y su imago colectiva, escueladepercusionesdeleón, son un hito en la historia de la cultura leonesa, un hito de difícil encaje e indudable y resistente vitalidad, que permanece en activo y relacionado temas, personas, opiniones e información; interactuando, en suma, con su medio social y vital, propósito primordial de todas las iniciativas de este colectivo imaginario, bienintencionado y siempre sorprendente llamado escueladepercusionesdeleón.
Lo que aquí (se) importa es la imagen
«Pocos hombres se hallan dotados de la facultad de ver; y menos aún son los que poseen el poder de expresarlo. Ahora, mientras los demás duermen, éste está inclinado sobre su mesa, lanzando sobre una hoja de papel la misma mirada que dirigía hace un momento sobre las cosas, esgrimiendo su lápiz, su pluma, su pincel, haciendo saltar el agua del vaso hasta el techo, enjugando la pluma en su camisa, apremiado, violento, activo, como si temiera que las imágenes se le escaparan, pendenciero aunque solo, y atropellándose a sí mismo. Y las cosas renacen sobre el papel, naturales, y más que naturales, bellas, y más que bellas, singulares y dotadas de una vida entusiasta como el alma del autor. La fantasmagoría ha sido extraída de la naturaleza. Todos los materiales amontonados en la memoria se clasifican, se ordenan, se armonizan y sufren esa idealización forzada que resulta de una percepción infantil, es decir, de una percepción aguda, ¡mágica a fuerza de ingenuidad!.» (Charles Baudelaire)
Ante la palabra “ilustración” automáticamente se piensa en “dibujitos”, en grabados o en cuadros figurativos. Pero la ilustración resulta ser una medio visual complejo en el que confluyen factores de muy distinta índole que, al fin y al cabo, son una fuente más de placer visual en esta sociedad iconográficamente saturada. Al menos suele ser la más fresca de las fuentes, pues la innovación en la ilustración es constante debido a lo económica que resulta (gracias a la escasa necesidad de maquinaria de producción a su alrededor). Con un folio y lápiz, o en su defecto con el ordenador, es posible realizar los trabajos más complejos, o los más espectaculares, innovadores, etc. pudiéndose contemplar en papel (como virus entre los relatos, artículos, noticias o panfletos urbanos), en cualquier objeto de consumo o mediante internet (donde se puede encontrar multitud de muestras por estilos, autores o cronologías). Y es que no sólo palabras pintan los ilustradores, sino conceptos que coinciden con el período estético en el que se realizan. Como signos del momento, tanto que, en muchos casos, al pasar los años quedan trasnochados.
La ilustración es una representación más del presente, otro reflejo distorsionado que quiere contar, iluminar, explicar, cuestionar algo. Un arte apenas apreciado y menos reconocido más allá del “getho” informe de interesados, como son los mismos ilustradores, publicistas, escritores, editores, expertos e inquietos aficionados. Similar a la poesía, que solo le interesa a los poetas, aunque, a diferencia de ésta, los experimentos gráficos circulan por la iconosfera aceptándose popularmente sin que nadie necesite hacer cábalas sobre su significado o dimensión artística (humildad que si necesita urgentemente el arte actual). Una buena ilustración dialoga con naturalidad, así es como engancha, y no como si intentara desplegar una trampa intelectual (eso son cuestiones de las otras artes). La afirmación que Tom Wolfe en “La palabra pintada” hacía hace treinta años: «Hoy día, sin una teoría que me acompañe, no puedo ver un cuadro» aún sigue siendo válida en el arte contemporáneo, sin embargo su hermana pobre, la ilustración, utiliza, cuando quiere (y si no la interesa se olvida), las enseñanzas y errores de su fastuoso hermano como una paleta de recursos con ninguna responsabilidad en su uso (ya que está amparada por la función).
IMAGINERÍA COLECTIVA
Palabra e ilustración son caminos similares aunque no necesariamente contingentes. El uso del lenguaje gráfico no tiene más razón que su conciliación al propósito de las palabras. El ilustrador no es capaz de crear a partir de la nada, sea cual sea su objetivo, su labor consiste en transformar y filtrar algo que ya existe desde su propia expresión plástica. Ante la palabra se convierte en un mediador responsable de la experiencia que el lector obtendrá del concepto de partida. Cuando tiene que contar algo, traduce mensajes a imágenes trabajando desde la doble circunstancia de autor e intérprete, teniendo en cuenta, en un pacto entre el ilustrador y el lector-espectador, que su visión totalmente subjetiva puede condicionar la opinión de éste pero que, ante todo (y este es el pacto entre el ilustrador y el escritor), enriquece con nuevos matices las ideas referenciales. Este juego de pactos permite al ilustrador ser consecuente con lo que ilustra, cómo y para quién.
La construcción de subjetividades, a través de la experimentación gráfica, permite cultivar simbólicamente la mirada del lector-espectador en un diálogo tácito con el autor (con la imagen como intermediario). Lector-espectador que deposita su visión, pensamiento y experiencia de la realidad a la hora de entrar en la conversación. Responsabilidad añadida al ilustrador, además de dibujar, es la de ser consciente de que sus ideas pueden afectar a la formación visual de sus conciudadanos, más que la televisión o el cine, ya que al lector-espectador potencial se le iluminará la imaginación sin necesitar saber que lo que ve es una ilustración. Por lo que el ilustrador está obligado a prever de qué manera las variaciones que vaya produciendo pueden modificar las impresiones del público al que se dirige, sin pasarse de original o gratuito. En diferentes momentos del proceso la observa desde la distancia (como si no fuera suya), consciente de la presencia de un destinatario potencial que condiciona su trabajo, por lo que cada decisión pasa por una criba autorreglada. Él es, definitivamente, el primer espectador de su ilustración.
La ilustración acaba convirtiéndose en otra realidad estable con la apariencia de no haber sido creada por un ser concreto, de estar completa y haber sido así siempre. Esta realidad paralela, no sólo a la palabra, consigue que una gran cantidad de información se condense en una imagen (capacidad superior a la que puede tener una foto —salvo excepciones—, la pintura actual, el cine o la televisión). Finalmente la ilustración se integra en la biografía particular del lector-espectador distinguiendo un momento determinado del pensamiento íntimo. Imagen que consigue introducirse en las experiencias más recónditas, ya que, cuando gusta mucho, es recortada y guardada (véanse las carpetas de estudiantes). Incluso muchas ilustraciones, ajenas a su voluntad, sintetizan identidades particulares (como el reciclaje en graciosos iconos para representar nicknames) redimensionando sus valores. Ese movimiento dúctil y continuo de aparecer en cualquier formato y soporte (libros, revistas, cómics, cuadernos, camisetas, piel, pegatinas, carteles, mupis, grafitis, discos, etc.), de encajar en la sociedad de consumo y de apropiación íntima por parte de los que se sienten afectados consigue focalizar el imaginario colectivo sobre una ilusión en particular que refleja determinada ilustración. Hasta el punto de que una sociedad sin imaginería propia no sería capaz de producir identidad ni ideales sociales propios. Y si no, ¿quién imagina una Alicia de Lewis Carrol distinta a la que proponía su ilustrador originario John Tenniel? (o la versión reciclada de Disney), o ¿quién imagina un Quijote distinto del de Doré? (también reciclado por la animación española en los años ochenta). Y saliendo del libro, ¿quién se imagina 1992 sin el Cobi, o el patético Curro?, ¿el 82 sin Naranjito?, ¿la política sin su caricaturas?, ¿Hitchkock sin su perfil trazado? ¿o el punk sin Peter Pank?.
CONTAR (GARABATEAR)
La representación de la idea, más que de la realidad, es una práctica de interpretación personal que permite trasladar el pensamiento a imagen. Los estímulos están siempre ahí con infinitos potenciales, las posibilidades de composición en la cabeza del ilustrador son múltiples a partir del momento en el que se plantea contar (garabatear) algo. El ilustrador dibuja a partir de ese pinchazo en un proceso personal de indagación, como detective en un universo icónico, hasta que consigue dar con la imagen adecuada. En ocasiones esa idea gráfica llega remolcando una realidad propia, en otras es la realidad la que se impone, obligando al ilustrador a fijarla. El estilo gráfico que finalmente utiliza está en función del para qué, o del cómo se va a usar la ilustración, aún dejándose llevar por el instinto y sus recursos personales (refinados durante años y años de interminable aprendizaje, obediencia y disciplina). La palabra termina siendo otra realidad, gráfica, por el camino quedan el referente y el estímulo originario que han suministrado el concepto.
Cada garabato realizado con una función conlleva distintas dificultades para llegar a ser ilustración. Ya no se puede pensar en el artesano con el sacrificio sufrido y pulcro de un iluminador medieval (alumbrado por una vela y que va perdiendo la vista con cada imagen), porque el propósito de su obra está más allá de las dificultades manuales. Para esto requiere de diversos conocimientos que resuelvan ese esbozo, además de múltiples herramientas con las que expresarse. Desde la aplicación de técnicas analógicas (lápices, bolis bic, rotus, acuarelas, temperas, acrílicos, óleos, collages, etc.) hasta la digital, o la digital del digital. O sea, construcción digital del primer boceto, dibujado posteriormente a mano para ser escaneado, retocado y adaptado antes de su impresión final. Técnicas, «cada maestrillo tiene su librillo», que dotan a la imagen de personalidad. Pero el ordenador no lo hace todo, ni solo, el ilustrador suele realizar parte del trabajo con medios electrónicos (tanto escaneando dibujos, fotos o texturas como combinándolas, entintando, coloreando, rotulando o dibujando en la pantalla con la tableta gráfica), aunque que la versión definitiva resulte ser digital, optimizándola para su impresión en el soporte específico. Esta nueva técnica de ilustrar, además de facilitar variadas y diversas posibilidades de creación, permite al autor controlar el proceso en todas sus fases, según cómo lo haya creado y adecuado así se verá; no como antaño que había que fotografiarlas antes de imprimir, con las consiguientes pérdidas de calidades plásticas y definición de las obras. La ilustración definitiva, realizada íntegramente sobre papel, ha desaparecido. Lo que se llamaba «arte final» ahora es un archivo. El peligro de esta digitalización ilustrativa se encuentra en la facilidad viciosa de emular referentes plásticos y técnicas del pasado, así cómo el exceso infográfico, sin investigar en las miles de capacidades que puede ofrecer el uso mixto de analógico y digital. Las nuevas tecnologías están para desarrollarlas, desarrollarse a uno mismo y conseguir, en este caso, traducir la palabra a imagen, que las ideas se materialicen.
ECLECTICISMOS ILUSTRATIVOS
El eclecticismo, fortuna del nuevo siglo y «barco sin timón» que antaño escribía Baudelaire, protagoniza “La palabra pintada”. Este aparente caos de propuestas gráficas mostradas permite observar, no sólo las múltiples facetas que puede ofrecernos una idea, sino una infinitud de referentes y prácticas que llevan más allá al verbo, manifestando las pulsiones de cada autor en su estilo particular (aún en las esquizofrenias de algunos). Un gran espectro de plásticas aplicadas a la palabra, que abarcan desde las evocaciones infantiles, hasta los surrealismos oscurantistas, pasando por misceláneas pop, caricaturas, collages y abstracciones indeterminadas haciendo patente que el mismo medio ilustrado ha sido el medio de formación de estos autores. Quizás sorprenda observar cómo cada imagen parece haber sido confeccionada con diferentes técnicas: lápiz, acuarela, collage, gouache, tintas, etc., junto a imágenes semi fotográficas. Pero se puede apreciar que la técnica de la mayoría es digital dificultando su adscripción al tópico clásico de ilustración, aparentemente traicionando la tradición de la práctica e invalidando cualquier tipo de clasificación que habitualmente se hacía a partir de la técnica. Lo que aquí importa es la imagen, por encima del proceso utilizado, valorando la correspondencia entre su resultado y la supuesta idea matriz, así como su adecuación al soporte y dimensiones de impresión / exhibición.
Concurre, en esta muestra ilustrativa, un propósito no escrito de multiplicidad de expresiones y cualidades para revolucionar la imaginación del lector-espectador al pensar la palabra a través de la imagen a través de un medio accesible. Ya que, sin duda, las palabras, como verbalización de conceptos, se pintan. Más aún, no hay pintura sin ideas. Las ideas se pintan, están en las mismas ilustraciones. Son su razón de ser.
CARLOS TRIGUEROS
Investigador cultural
NOTAS
- Se ha utilizado el masculino como genérico sin incidir en la distinción de género.
- BAUDELAIRE, CHARLES. “El pintor de la vida moderna” de “El arte romántico”. Traducción Nydia Lamarque. 1ª edición, Aguilar. México, 1966.
- WOLFE, TOM. “La palabra pintada”. Traducción Diego Medina. 4ª edición, Anagrama. Barcelona, 1999.



































































